Hoy, 8 de marzo, hablamos como mujeres y como presidentas territoriales de Retina Euskadi Begisare: Idania Jiménez (Araba), Itxaso Nuin (Gipuzkoa) y Arantza Uliarte (Bizkaia).
Lideramos tres entidades, pero representamos a muchas más mujeres que sostienen el día a día de nuestra asociación, que acompañan, organizan, escuchan, proponen, coordinan y cuidan. A las que forman parte de los equipos motores y a todas las que participan desde distintos espacios, muchas veces sin visibilidad.
Durante esta etapa hemos consolidado el trabajo asociativo que Begisare viene desarrollando en todos los ámbitos: atención a las personas afectadas y sus familias, sensibilización social y apoyo a la investigación. Pero si algo ha marcado estos años ha sido una apuesta clara y firme por la igualdad.
Creemos que la igualdad no puede ser un añadido. Debe ser un principio transversal que atraviese nuestra forma de organizarnos, de tomar decisiones y de acompañar a las personas. Retina Euskadi cuenta con gran participación de las mujeres en los espacios de liderazgo y decisión, y promueve entornos seguros donde compartir experiencias con una mirada que tenga en cuenta la realidad específica de las mujeres con discapacidad visual.
Las mujeres con discapacidad pueden vivir una doble discriminación: por género y por discapacidad. Y si, además, incorporamos la perspectiva interseccional —es decir, si concurren otros factores como la edad, el origen o la situación económica— la desigualdad se multiplica. Esta realidad exige respuestas claras. Denunciamos cualquier forma de violencia machista, especialmente cuando afecta a mujeres con discapacidad, y trabajamos para que nuestra asociación sea un espacio de apoyo, escucha y protección.
Uno de los pasos más significativos de estos últimos años ha sido la creación en 2023 de la Comisión de Igualdad, integrada por mujeres de las tres entidades que conforman Retina Euskadi Begisare. Nació con un objetivo claro: incorporar la perspectiva de género de forma estructural, revisar prácticas, generar propuestas y avanzar hacia una igualdad real y efectiva.
Nos sentimos orgullosas de lo logrado entre todas: más conciencia, más participación femenina y una mayor visibilidad del papel de las mujeres en el movimiento asociativo. Pero sabemos que la igualdad no es un destino alcanzado, sino un compromiso permanente.
Este 8 de marzo reafirmamos nuestra voluntad de seguir avanzando, de dar voz a todas las mujeres que forman parte de Begisare y de construir una asociación más justa, más igualitaria y más fuerte.
Porque la igualdad no es un lema. Es una responsabilidad que asumimos cada día.



Apoyo totalmente la igualdad de oportunidades